domingo, 13 de septiembre de 2009

Vencida.

Lloro, porque en mi impotencia, puedo reconocer que ya no puedo más.

lunes, 7 de septiembre de 2009

Maldita rutina.

Despertarse temprano, al menos para mi lo es. Puedo pensar,o quizá, afirmar, que existen personas aun mas cagadas por aquella rutina a la que nos sometemos diariamente.
Cada vez, el estrés se apodera más de mi, me manipula a su antojo, y es cuando pienso en un baño con agua tibia. Poderoso método de relajación. Lo cagado viene después, abrir la puerta para caminar 3 metros a tu dormitorio y sentir que todo el aire llega hasta tus huesos, es una maldita costumbre que no puedo omitir en mi rutina diaria. Luego, escoger la mejor ropa, las mejores cremas, el mejor perfume y sin duda estar perfectamente maquillada, para al fin lograr la sonrisa perfecta, tapar con puro maquillaje el estrés que cada vez se apodera más de mi.

sábado, 5 de septiembre de 2009

Seguramente estará perfecta para él...

¿y para ella? ¿él se esmerará tanto en estar tan perfecto?
Sin duda, soy más de lo que él cree tener.

Sólo...

No creo en el cambio, pues creo que nadie lo hace. Nos adaptamos, mas no cambiamos.

No creo en las promesas, quizá sus palabras perdieron valor de credibilidad.

No creo en el destino, sólo en la coincidencia.

No creo en el "después", es el cuento más viejo.

No creo en los inocentes, siempre hay un lado pendejo.

No creo en el amor, sin embargo digo "Te amo".

No creo en mi confidente, siempre ocultamos algo.

No creo en el tiempo, me suele traicionar.

viernes, 4 de septiembre de 2009

De algún modo

Prefiero formar parte de
tus problemas.

Eco.

El eco siempre dice la última
palabra.

jueves, 3 de septiembre de 2009

Amor-odio

Me enamoré sin pensar, me enamoré sin notarlo. Intente evitarlo, pero al hacerlo sin darme cuenta te fui amando, amando cada instante, amandote cada día, en cada momento compartido, cada beso recibido, cada palabra dicha, cada caricia percibida.
¿Qué pasó? si todo andaba bien, si yo puse de mi parte...¿no fue suficiente? o quizá, no soy suficiente. Quiero entenderte, quiero entenderme. Quizá éste amor ya está muy dañado, y aún asi, no nos resignamos a dejarlo ir. Nos amamos, nos deseamos, pero hasta en el mas profundo deseo, está nuestro interés por hacernos daño, de repente es nuestra costumbre a una especie de amor- odio, ése amor masoquista que nos apasiona, ése que complace vernos sufrir. Pareciera competencia, cada discúsión me huele a guerra, guerra entre dos locos enamorados, que a pesar de todo, no pueden vivir separados.